Movimientos Materiales: Exposición colectiva de exalumnos del Instituto de Arte

para circulación

Movimientos Materiales

Felipe Rojas A- Isabel Tapia- Wilson Lagos- Rodrigo Molina

 

El movimiento es una constante, un desplazamiento que implica acción y reacción, interacción y transformación. La ciudad esta llena de ello, cada componente de la misma se vincula a otro a través del movimiento.

El arte funciona de igual manera, en dos niveles: a nivel externo el artista habita la ciudad, tomando de ella lo que su obra necesita y generando obra. A nivel interno los materiales interactúan en la obra de forma enérgica.

La recolección de piezas, o materiales en el arte no es sólo un método de trabajo, si no que conlleva la dirección estética de la obra, un movimiento. Pues un material es un elemento que puede transformarse y agruparse en conjuntos, generando a su vez nuevos materiales a través del movimiento de sus propias partículas elementales.

Para el arte este movimiento perpetuo tiene dentro de él momentos de detención, en los cuales debe ser capaz de mirar a su alrededor y tomar de su territorio para aquello que va a crear. Este detenerse es ancestral, histórico y necesario, pues es la manera de generar una visión apreciativa o valorativa de su entorno. Sin esta pausa el análisis no dará lugar a la síntesis, no habrá un nuevo movimiento.

Movimientos materiales plantea como vínculo entre las obras la recolección nacida desde el tránsito y el habitar la ciudad, llevando la obra a una propuesta ritual, una representación de los artistas de la ciudad y el territorio. La imagen surge aquí desde una visión estética de la ciudad o el entorno habitado, apareciendo desde encuentros móviles que toman de ella materiales e imaginarios.

Isabel Tapia, Felipe Rojas A, Wilson Lagos y Rodrigo Molina nos proponen representaciones de su habitar desde distintas miradas. Materiales crudos que dialogan entre sí, el equilibrio entre las partes y el todo; la naturaleza que nos rodea y el desastre amenazador tras ella, los restos, la cercanía entre lo natural y la muerte; paisajes no completos, desencuadres, visiones sobre la habitabilidad en la ciudad; paisajes casi sublimes que recuerdan lo terrible, lo orgánico e inorgánico, pistas esparcidas sobre una representación territorial. La recolección, el encuentro y la valoración del material -ya sea desde la pintura como materia en sí, el ensamblaje, el recorte, o desde la contraposición- reúnen estas obras en esta muestra de trabajo artístico de movimiento y relación con la ciudad.

Gabriela Correa Soya